Gestión Inhumana de Personal

Las consecuencias de ciertas sentencias en materia de personal en los últimos años me habían causado sorpresa jurídica y perplejidad. Me refiero a que perdieran su condición de funcionarios algunos que habían sido nombrados, superado un curso selectivo, tomado posesión, y desempeñado sus cargos y ejercido plenamente como agente de la autoridad durante años, incluso habiendose casado y tenido dos hijos por el camino.

Ya hacía años que yo había dejado de estudiar Derecho Administrativo y de la Función Pública, pero no me cuadraba nada. Supuse que habría cambiado la doctrina de los tribunales, y flipaba pensando en la actuación de abogados y jueces en esos casos, pero sin tener acceso a los detalles para poderlo comprender.

Hoy, por casualidad, me he topado con una sentencia y artículo (éste) que me deja más tranquilo. Por que veo que hace poco que el Tribunal Supremo ha juzgado como yo recordaba que se hacía antaño, trayendo a colación “razones de seguridad jurídica, buena fe y confianza legítima, además de consideraciones de equidad”.

Espero que los afectados tengan más suerte con los abogados que elijan. Y un poquito de por favor a los gestores de personal.

De vez en cuando nos encontramos con Sentencias que por encima de preceptos legales precisos atienden a los Principios Generales de Derecho —algunos expresamente constitucionalizados, y otros no— como la seguridad jurídica, la buena fe y la confianza legítima; o la equidad, y el tiempo transcurrido.